
Muchas veces se dice que hay victorias que valen seis puntos y la de ayer de Racing contra Atlético puede tomarse como tal. Con el promedio que lo amenaza constantemente, el equipo de Miguel Ángel Russo respira un poco más aliviado luego de traerse un triunfo vital de Tucumán.
El partido que se jugó anoche, comenzó el 2 de abril pero fue suspendido por Gabriel Favale a los 23 minutos del primer tiempo debido a la intensa lluvia caída sobre el campo de juego. Sin embargo, no podemos olvidar que en ese poco tiempo jugado, Jorge De Olivera le atajó un penal a Luis “la pulga” Rodríguez a los 15 minutos de la primera etapa. Luego, con un diluvio torrencial y una cancha que parecía más una pileta que un campo de fútbol, el árbitro decidió suspender el encuentro.
La AFA determinó jugarlo casi veinte días después. Otra fue la historia. Racing, ambicioso desde el comienzo, salió con un planteo audaz y jugó ordenadamente. La entrada de Sebastián Grazzini como enganche le dio otro aire al equipo de Russo. Sin tener una actuación descollante, ni mucho menos, el Mágico fue el más claro y el que le agregó esa cuota de fútbol que tanto necesitaba el equipo. La Academia tuvo ocasiones netas para abrir el marcador, y hasta le anularon un gol a Matías Martínez por supuesta falta luego de un corner. ¿Qué fue lo que vio Favale? Parece imposible de explicar el fallo del juez.
En el segundo tiempo, Racing mantuvo la misma idea de juego y al minuto Grazzini logró poner en ventaja al visitante, luego de dominar la pelota en el área y rematar con su pierna más hábil, la zurda. Desde allí, el partido cambió. El equipo tucumano se adelantó más en el terreno rival y fue en busca de la victoria. Igual, los de Avellaneda no pasaron grandes sobresaltos. Tal vez, por su solidez defensiva, su inteligencia para aguantar el balón ó por la incapacidad de los locales para crear situaciones de gol. Las aproximaciones del Decano al arco de De olivera eran sin ideas claras, producto de la desesperación de sus jugadores. Sumémosle a eso las buenas actuaciones de los centrales de Racing (sacaron absolutamente todo de arriba), de Claudio Yacob y de José Luis Fernández (combinó despliegue y juego por la banda).
Completados los 34 minutos restantes, Favale marcó el final y la Academia festejó. Aunque fueron 69 minutos de juego, para los hinchas de Racing fue el partido más largo en mucho tiempo. El sufrimiento es moneda corriente en los simpatizantes albicelestes. El triunfo de ayer, sumado al del domingo pasado, lo deja tres unidades arriba de Gimnasia La Plata y cuatro por encima de Rosario Central en la tabla de los promedios. Todavía faltan cuatro partidos para el final pero, a priori, la victoria de anoche parece ser de seis puntos para La Academia.

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