
De aquellas noches de viernes en el Cilindro, cuándo era resistido por la popular de Racing a estas dos definiciones exquisitas en la final de la Champions. De aquel jugador joven que asomaba como “el hermano del Gaby Milito”, a convertirse en uno de los jugadores más importantes del fútbol europeo, ganador de todos los títulos posibles en este semestre. Sin dudas, la carrera de Diego Milito alcanzó su punto máximo de esplendor el pasado sábado cuando le dio, con sus goles, la victoria al Inter para consagrarse campeón de Europa. De más está decir que todos estos logros nos llenan de orgullo a los hinchas de Racing, que vivimos y disfrutamos de las buenas y no tan buenas etapas de Diego.
Aunque la prensa y el medio futbolero no lo catalogan como un jugador trascendental, quizás por no ser uno de esos jugadores mediáticos, el Principe a fuerza de goles y títulos se está ganando un lugar entre las primeras posibles variantes de recambio de Maradona en el Mundial. ¿Y la titularidad? A pesar de ser el atacante argento con mejor actualidad junto con Messi, su destino en Sudáfrica parece estar en el banco de suplentes, quizás por gustos u otras razones personales del entrenador de la Selección.
Se dice que siempre en un Mundial es importante tener un jugador que te garantice goles trascendentales, y Milito parece ser uno de esos jugadores, aunque claro, todas las miradas se queden con Martín Palermo. Gol frente a la Roma en la definición de la Copa de Italia (1 a 0). Gran definición, mano a mano, para darle el Scudetto al neroazurro frente al Siena, en la última fecha. Dos tantos en la final de la Champions League contra el Bayern Munich. Y como si fuera poco, el ex Racing también marcó goles decisivos en el ascenso el Génova y salvó a La Academia de la Promoción del 2001, cuándo con su gol le dio el empate en Santa Fé 1 a 1, contra Colón.
Sin duda, el atacante del Inter está lejos de ser “el jugador del pueblo” (recién ahora se empezó a destacar su gran presente como se debería) pero aún así está por encima, por lo menos en actualidad, de delanteros como Palermo o Agüero. Lo del sábado pasado fue una muestra de ello, y está más que claro que dejó bien en alto, no sólo la bandera nacional, sino también la bandera de Racing, club que lo vio crecer y que sus hinchas sienten el orgullo de decir “Milito es de Racing”.

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